Motín del té

El 16 de diciembre de 1.773 tuvo lugar el llamado “Motín del té”


Descripción: Esta litografía de 1846 se ha convertido en una imagen clásica del motín del té en Boston
Wikipedia

Tal día como hoy, hace 236 años en Boston, un grupo de colones americanos abordó con hachas disfrazados de mohawks un cargamento de té británico y lo lanzó al mar. Este acto revolucionario constituye una de las razones para la posterior Guerra de la Independencia Americana.

El asunto venía de lejos, se podría decir que toda esta historia empieza con la Ley del Timbre de 1765 mediante la cual los británicos endurecían los aranceles y les permitían subir los impuestos sin mediación del Parlamento. El siguiente paso se dio con la retención de John Hancock en 1768 en su barco Liberty, con la excusa de ser un contrabandista. A pesar de salir libre, quedaron otros cargos pendientes, que tardó en resolver.

A consecuencia de los abusos británicos Hancock organizó un boicot a los productos de la Compañía Británica de la Indias Orientales, que tuvo un abrumador resultado. Las ventas pasaron de 145.000 kg a 140 kg. Un boicot muy efectivo. Los colonos, para no quedarse sin té, se dedicaron entonces a hacer de contrabandistas (como Hancock) y traer té de Holanda pasando por debajo de los abusivos aranceles británicos.

Casi en la ruina, la Compañía de la Indias Orientales decidió cambiar de estrategia. Obligó al gobierno a promulgar la Ley del Té, que permitía a la Compañía vender té sin pagar aranceles a Gran Bretaña y pagando en destino, cuyo arancel era mucho más barato, es decir, mucho más barato de lo que cobraban los contrabandistas.

Para entonces la situación ya era muy delicada. Si bien los británicos habían actuado como piratas para sacar beneficios de forma poco decorosa en un principio (actuando como el lobby que eran), las medidas que tomaron para evitar la quiebra fueron mucho más sucias, es decir, intentaron arruinar a los contrabandistas vendiendo más barato. Una temeridad en mi opinión.

Evidentemente, estos actos levantaron las iras de alguno de los contrabandistas más acaudalados que empezaban a ver como sus fructíferos negocios empezaban a hacer aguas. Empezaron los disturbios. Algunos responsables de la Compañía de la Indias Orientales empezaron a recibir misivas amenazadoras, a lo que se sumó algunos ataques aislados a los depósitos de té, e incluso alguna vez en sus propias casas. Se mascaba la tragedia.

Se organizaron asambleas para protestar, a cada reunión acudía más gente y más rancio se tornaba el clima de las mismas. La del 16 de diciembre en la Old South Meeting House de Boston se considera la mayor, con una asistencia de 8.000 personas, todos probablemente realmente molestos.

Esa misma noche, antes del desembarco del té, los denominados “Hijos de la Libertad” (entre 60 y 150 personas), aprovecharon un desembarco de té por parte de la Compañía de las Indias Orientales para salir de forma cauta de la asamblea, disfrazarse en medio de noche de indios mohack, e ir hasta el muelle. Allí estaban los barcos Dartmouth, Beaver y Eleanour repletos con un nuevo cargamento de té, listo para ser vendido a un precio inferior a lo que cualquier honrado contrabandista podría.

Con una eficiencia admirable, y cargados con hachas indicaron a los marinos de los barcos que se mantuvieran aparte y apenes en tres horas habían lanzado al mar todo el cargamento de té. En total unas 45 toneladas con un valor estimado de £10.000. A favor de los destructores de té, que no se dañó nada más que un candado (y fue por accidente) y unas cuantas sensibilidades.

Evidentemente, arrojar por la borda el té de un inglés no puede quedar sin consecuencias. De hecho, la venganza vino en forma de la denominada “Masacre de Boston” aunque no hubo más de 5 muertos, pero provocó el comienzo del boicot a otros productos ingleses. Todo lo cual llevó al cierre del puerto de Boston, y la promulgación de las denominadas “Leyes Intolerables", que a su vez llevó a la organización de los colonos para hacer incursiones vandálicas. Todos estos movimientos, cada vez se sucedieron más deprisa y comenzaron a organizarse las revueltas que llevaron a la Guerra de la Independencia.

Como conclusión me quedo con que no se debe jugar con los impuestos, ni hacerlos abusivos ya que a la larga no es sostenible, y que no se debe jugar con el té de los ingleses.

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