Fechas de caducidad más distantes para fármacos hechos de anticuerpos

Descripción: Bernhardt Trout
Foto:Donna Coveney
Un nuevo modelo digital desarrollado en el MIT puede ayudar a resolver un problema que ha perseguido a los científicos de las compañías farmacéuticas en sus esfuerzos por diseñar nuevos tratamientos prometedores basados en fármacos hechos de anticuerpos: Tales fármacos tienen fechas de caducidad muy cercanas a las de su fabricación, y esa vida útil tan corta, debida mayormente a la formación de "grumos" que restan eficacia a los productos, limita la disponibilidad de los tratamientos.
(NC&T) Los fármacos hechos de anticuerpos están registrando un auge espectacular, debido a su potencial para tratar cáncer, artritis y otras enfermedades infecciosas e inflamatorias crónicas. Cerca de 200 de tales medicamentos están ahora siendo probados en ensayos clínicos, y unos pocos están ya en el mercado.
Los pacientes pueden administrarse estos fármacos por sí mismos, ya que están disponibles en presentaciones que no requieren ser inyectadas mediante agujas hipodérmicas. Pero esa facilidad de administración requiere altas dosis, y por ende los fármacos están muy concentrados. Sin embargo, bajo estas condiciones, los productos tienden a sufrir la proliferación de grumos. Incluso con bajas concentraciones y administradas por vía intravenosa, generalmente su estabilidad aún resulta problemática. Buscar soluciones para problemas de este tipo es algo que suele emprenderse en una fase ya muy avanzada en el proceso de desarrollo de los fármacos, y el costo (tanto en tiempo como en dinero) suele ser alto.
Actualmente no hay un modo claro y directo de buscar soluciones a estos problemas de almacenamiento en el proceso inicial de desarrollo.
Generalmente, los fármacos se desarrollan con el criterio de cuán efectivos pueden ser. La cuestión de la fecha de caducidad queda en un segundo plano, pero puede dificultar seriamente la distribución de un medicamento.
Bernhardt Trout, profesor de ingeniería química y jefe del equipo del MIT, y sus colegas, incluyendo a Bernhard Helk de Novartis, han desarrollado un modelo informático que puede ayudar a los diseñadores a identificar qué partes de un anticuerpo se prestan más a atraer a otras moléculas, permitiéndoles alterar el anticuerpo para prevenir la formación de tales grumos. Los investigadores aspiran a incorporar este modelo en las fases iniciales del proceso de desarrollo de fármacos.
Empleando el modelo, el equipo ha producido anticuerpos mutados con una estabilidad muy superior (hasta un 50 por ciento mayor que la de los anticuerpos originales) y las mutaciones no han tenido un efecto adverso sobre la función de los fármacos.
Elizabeth A. Thomson
USA
Tel.: 617-258-5402
E-mail: thomson@mit.edu
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